Muchos presupuestos no se pierden por el precio, sino porque el cliente se distrae y nadie le vuelve a preguntar. Cuando envíes uno, programa en ese momento dos recordatorios: uno a los pocos días para resolver dudas y otro más adelante para preguntar si sigue interesado o si prefiere cerrarlo. Si contesta que no, pregunta el motivo: te servirá para mejorar los siguientes.
busca los presupuestos que enviaste el último mes y no han tenido respuesta y escribe hoy a sus destinatarios.
Ejemplo práctico
Un carpintero envía el presupuesto un lunes, escribe el jueves para aclarar dudas y a las dos semanas pregunta si lo cierra; recupera dos de cada diez trabajos que antes daba por perdidos.
Error habitual
Enviar el presupuesto y esperar a que el cliente llame, o insistir a diario hasta resultar pesado.
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Revisado con fuentes oficiales · actualizado el 29 de octubre de 2026. No sustituye el asesoramiento profesional para tu caso concreto.